LA SONRISA QUE ME DEBES
Con esto de la crisis...no está uno como para andar eligiendo que quiere ser de mayor, lo cierto es que hubiese preferido otro tipo de trabajo, sobre todo uno con un horario que respetase las obligaciones que tengo con mi hijo, pero en Las Tierras Verdes, nada es lo que parece. Lo cierto, es que este fue uno de esos motivos por los que decidí irme, aquí si no tienes un padrino, nada funciona y tu vida poco a poco se va quemando en un trabajo que te consume el alma y con el que no aspirar a ser nunca nadie. Yo no aspiro a ser una actriz de Holliwood, ni de Bolliwood, pero aspiro a tener un sentimiento de felicidad, al menos, una vez al mes. Poder sentir durante quince segundos que todo va bien, que el Todo comulga conmigo y sobre todo que yo me siento bien en el mundo en el que vivo. Creo que al fin y al cabo todos buscamos eso...la felicidad. Yo sigo buscándola, y son muchas las veces, en que me siento feliz y afortunada, son las pequeñas injusticias las que que consiguen robarle...